Tortilla de patata “Rodero”

Hola de nuevo!

Cuando tienes muchísimas ganas de ir a un restaurante a probar su cocina, cuando lo deseas desde hace mucho tiempo y encima vas y aquello que te habías imaginado no le llega a la realidad ni a la suela del zapato… ¡es maravillo! Pero si ya consigues ir a casa y reproducir uno de esos platos que has comido, de un restaurante con una estrella michelín, eso ya ¡¡¡¡es la leche!!!!!

Pues bien, aquí os traigo la receta adaptada en mi cocina de la famosa tortilla de patata del restaurante Rodero de Pamplona. Algo más humilde que la que comí allí pero muy muy sabrosa. Espero que las estrellas no os echen para atrás pues como veréis en los pasos de la elaboración no hay nada complicado.

Es un plato que lleva en carta desde el año 1991 que contiene todos los ingredientes de una tortilla de patata tradicional pero con el toque de una estrella michelín. La patata se presenta en forma de cubo rellena de la yema de huevo líquida y todo ello bañado en una natilla de cebolla. Como veis todos los ingredientes están presentes pero en diferentes formatos.

Esta semana y para cerrar el año, recetón “Tortilla de patata del Rodero”

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Ingredientes (4 personas):

  • 4 patatas hermosas para freír (variedad Monalisa)
  • 6 yemas de huevo fresco
  • 1 cebolla hermosa
  • 20gr de cebolla deshidratada (la que se suele poner en los perritos calientes)
  • 80gr de nata para cocinar
  • 250gr de leche entera
  • Aceite de Oliva virgen extra
  • Sal en escamas
  • Pimienta recién molida

Elaboración:

  • Ponemos el horno a calentar a 200 ºC con calor arriba y abajo.
  • En una sartén pondremos la cebolla cortada en juliana junto con tres cucharadas de aceite de oliva a pochar a fuego lento. Iremos vigilando y removiendo de vez en cuando.
  • Lo siguiente será preparar las patatas, comenzaremos pelándolas y quitándoles todas las impurezas que puedan tener. Una vez estén bien limpias y lavadas, de cada patata deberemos sacar un cubo como el que se ve en la fotografía. No os preocupéis de los restos de patata porque podéis usarlos para un puré o un acompañamiento de una carne o un pescado.
  • Cuando tengamos las patatas con forma de cubo lo que haremos será cortar una lámina de unos de los lados. Como si fuera una tapa y reservamos.
  • Vaciaremos los cubos de patata con ayuda de una cucharilla o un saca-bolas con cuidado de no romper las paredes. Es muy importante que las paredes no se rompan porque si no al presentar el plato la yema no quedarán dentro de la patata. Las paredes deben quedar lo más finas posibles (unos 3-4mm). Os confieso que no me salió a la primera pero enseguida se le pilla el truco.
  • Una vez tengamos las patatas vaciadas y la tapa cortada, las meteremos en agua para que no se oxiden y seguiremos con el resto de la receta.
  • Mientras hemos preparado la patata, la cebolla ha estado pochando. Es el momento ahora de subir el fuego y agregar la nata, la leche y la cebolla deshidratada. Necesitamos que hierva un poquito para que espese.
  • Una vez haya hervido, retiramos del fuego, agregamos dos yemas de huevo y batimos con la batidora hasta que no tengamos trocitos de cebolla. Salpimentamos al gusto y reservamos.
  • En un cazo pequeño ponemos abundante aceite de oliva para freír los cubos de patata. Es importante que el aceite cubra por completo el cubo. Antes de freír los cubos, secarlos muy bien que si no el aceite saltará mucho y es peligroso.
  • Freiremos los cubos de patata a fuego medio hasta que empiecen a dorarse. Las tapas también hay que freírlas. Si os han quedado las paredes muy gordas, os costará un poquito más freírlos
  • En un bol pondremos las cuatro yemas de huevo restantes con un poquito de sal y pimienta recién molida. La receta original añade trufa rallada, pero como no tenía usé pimienta negra. Removemos hasta que esté bien integrado y reservamos.
  • Ahora vamos a montar el cubo. Lo rellenaremos con la yema y para cerrar el cubo, pintaremos la tapa con un poquito de yema y la colocaremos encima.
  • Para que se selle la tapa, meteremos la patata al horno durante unos 6 minutos con el lado de la tapa hacia arriba. Durante este tiempo la yema de huevo de la tapa cuajará pero no la del interior del cubo.
  • El último paso es el montaje. En un plato hondo colocaremos el cubo de patata con la tapa hacia abajo en el centro. Si hemos sellado bien y el cubo no tiene las paredes rotas, la yema quedará dentro sin salirse hasta que rompamos con un tenedor el cubo..
  • Alrededor del cubo pondremos la natilla de cebolla.
  • Servimos caliente nada más emplatar.

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Sugerencias

  • Es un plato muy práctico para esas cenas o comidas donde no queremos estar pringando mucho en la cocina. La natilla la podemos tener hecha de antes y los cubos de patata preparados en agua. A la hora de comer sólo tendremos que freír y montar.
  • Como ya os he comentado, aquí no se tira nada por eso con los resto de patatas podéis hacer un puré o freírlos para acompañar un pescado al horno o una carne guisada.

Hasta la próxima!

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