Lasaña de verduras

Hola de Nuevo,

Tras una semana de pausa volvemos a la carga.

Este lunes os traigo una receta italiana rapidita de hacer y apta para vegetarianos.

La lasaña es un plato que puede tomarse como comida principal, genial para que los peques coman algo de verdura sin saberlo e ideal para congelar.

Os pueden parecer muchos ingredientes pero en realidad la elaboración es muy sencilla ya que la mayoría son verduras y sólo hay que cortar y sofreír.

Hoy os presento mi versión de: Lasaña de Verduras

lasaña verduras

Ingredientes (4 raciones):

  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento amarillo
  • 1 calabacín pequeño
  • 1 berenjena pequeña
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 10 tomates cherry
  • 50grs de mantequilla
  • 50grs de harina
  • 750ml de leche
  • 12 láminas de pasta
  • 8 cucharadas de salsa de tomate
  • Queso para gratinar
  • Sal
  • Pimienta blanca
  • Nuez moscada
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración:

  • Cortamos los pimientos, el calabacín, la berenjena y la cebolla en cuadraditos lo más finos posible.
  • Ponemos cuatro cucharadas de aceite en una sartén amplia. Al principio os parecerá poco aceite porque la berenjena absorbe mucho, pero poco a poco irán soltando el agua las verduras y veréis como no es poco.
  • Picamos el ajo fino y freímos a fuego medio en el aceite caliente.
  • Cuando tengamos el ajo que empieza a dorarse, agregamos todas las verduras, removemos y salamos.
  • Cocinaremos a fuego bajo-medio a poder ser con una tapa para ayudar a que se recuezan un poco más rápido las verduras.
  • Cuando veamos que ya están blanditas, subimos el fuego y quitamos la tapa. Dejaremos evaporar parte del agua que hayan soltado.
  • Por último añadimos los tomates cherris picados y cocinamos un par de minutos más. Apagamos el fuego y dejamos la sartén ahí mientras preparamos la bechamel.
  • En un cazo ponemos la mantequilla a derretir a fuego medio (si lo ponéis muy alto puede quemarse).
  • Cuando esté líquida, añadimos la harina y removemos con ayuda de una varilla sin parar para cocinar la harina sin que se queme. Cocinamos unos 3-4 minutos.
  • Añadimos 600ml de leche y no paramos de remover, al principio parecerá que está muy líquida pero poco a poco irá espesando. Añadir el resto de leche según nos guste más o menos espesa la bechamel.
  • Cuando comience a hervir salamos y agregamos la nuez moscada y la pimienta al gusto. Si queréis, podéis disolver un poco de queso en la propia bechamel para darle un mayor sabor.

Montaje y horneado:

  • Para el horneado es importante comprobar qué tipo de láminas de pasta tenemos. Hoy en día podemos encontrar láminas para cocer, para humedecer o para hervir. En función del tipo de láminas, necesitaremos más tiempo o menos de cocción en horno.
  • En el caso de que sean láminas para hervir o para cocer, seguiremos las instrucciones del fabricante. En mi caso eran láminas para meter directamente al horno.
  • En una bandeja de horno donde quepan justas cuatro láminas en el fondo colocaremos papel vegetal, importante para no limpiar en exceso después (si la bandeja es justa conseguimos mantener la estructura y que la bechamel no caiga abajo).
  • Sobre el papel pondremos la salsa de tomate extendida en todo el fondo.
  • Seguidamente pondremos una placa de pasta por ración y cubriremos con el sofrito de verduras. Repetimos otra vez colocando lámina y sofrito y por último tapamos con la tercera lámina.
  • A continuación cubrimos con bechamel la lámina superior y ponemos el queso rallado por encima.
  • Horneamos unos 10 minutos si la pasta está cocida con temperatura 250ºC a modo grill. Horneamos unos 20 minutos si la pasta está humedecida con temperatura a 225ºC. 15 minutos con calor arriba abajo y 5 minutos a modo grill a 250ºC. Horneamos unos 30 minutos si la pasta es para meter directamente al horno con temperatura a 200º. 25 minutos con calor arriba abajo y 5 minutos a modo grill a 250ºC.

Sugerencias:

  • Las verduras las podéis cambiar según estén de temporada.
  • Si queréis congelar os aconsejo hacer el montaje tal cual lo he explicado en un tupper. Esperar a que enfríe y al congelador. El día que queráis comer la lasaña, la sacáis del tupper con ayuda del papel vegetal, la ponéis en la fuente para el horno unas dos horas antes (para que dé tiempo a descongelarse) y luego horneáis como si estuviese recién hecha.

Hasta la próxima!

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