Aros de cebolla en tempura de cerveza

Hola de nuevo!

Ahora que ya podemos decir que el verano ha llegado (¿o no?) y aunque para algunos sus vacaciones veraniegas ya hayan llegado, seguro que hay gente que todavía no ha cogido la crema de sol y la gorra.

Para todos aquellos que no puedan o que todavía no estén de vacaciones, hoy traigo una receta sencilla y muy típica de chiringuito playero. Para quitarnos morriña.

¿Y que más típico que una buena ración de calamares fritos con su cervecita al pie de la playa?

Si, lo sé… esto no queda cerca de las vacaciones que algunas personas tienen donde disfrutan del monte y la sobra de los árboles. Por ellos y por todos los demás, la receta que traigo es un mix de ideas entre mar y montaña.

He cambiado los calamares por aros de cebolla (no todos tenemos cerca el mar para disfrutar de unos frescos calamares, pero seguro que unas cebollas podemos encontrar). También he querido incorporar sabores orientales y de monte, para todos aquellos que disfrutan de sus vacaciones viajando entre sabores típicos y no tan típicos en España. Y por último, para que hasta los peques puedan tomar cerveza (no os llevéis todavía las manos a la cabeza!) la he introducido en la tempura. Resultado…. Fantástico! Pues bien, tras esta breve introducción/explicación demos la bienvenida a los aros de cebolla:

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Como culturilla general hablaremos de la cebolla, ese ingrediente sin el que mucha gente no podría cocinar (y entre los cuales me incluyo humildemente). Ofrece infinidad de cocciones, podemos comerla: frita, pochada, asada, cocida, caramelizada, cruda, en vinagreta,… En todos estos casos, sigue siendo un ingrediente de gran altura porque ya sea sola o como acompañante siempre se deja ver en numerosas recetas.

Con nombre en latín de Allium cepa, aunque comúnmente conocida como Cebolla, se sitúa entre las primeras plantas cultivadas. Su origen se fija en Asia Central y se sabe que llegó a toda Europa gracias a los griegos y romanos. Un ejemplo de ello es la salsa provenzal que deriva de un preparado alimenticio muy usado entre los gladiadores y legionarios: una mezcla de ajo, cebolla y aceite de oliva con posibles añadidos de laurel, perejil, albahaca, romero. Tiene numerosas propiedades contra el reumatismo o la gota y lucha contra numerosas infecciones. Bueno, en realidad podríamos añadir miles de buenas propiedades pero esto no es la botica de la abuela, así que lo dejamos aquí. El origen exacto de los aros de cebolla es desconocido. En 1933 un anuncio con una receta de aros de cebolla apareció en la revista de The New York Times, aunque los restaurantes “Pig Stand” reclaman la invención del aro de cebolla en los años veinte. Es un plato muy fácil de encontrar en los Estados Unidos y debido a la expansión de las cadenas de comida rápida ha llegado ya a todo el mundo.

Pero en este caso vamos a hacerlo nosotros casero, que siempre será más sano. Y ahora sí, vamos al lío!

 Ingredientes (1 ración)

  • 1 cebolla mediana
  • 3 cucharadas soperas de harina
  • Cerveza de trigo (bien fría)
  • Sal
  • Curry
  • Romero
  • Pimentón dulce
  • Orégano
  • Pimienta blanca
  • Colorante alimenticio naranja (opcional)
  • Agua y hielos (para mantener fría la tempura)
  • Aceite de oliva (para freír)

 Elaboración

  • Lo primero es pelar la cebolla y cortarla de manera transversal, de esta forma conseguiremos rodajas de cebolla de donde podremos sacar varios aros.
  • Lo segundo paso es preparar la tempura. Ponemos el harina en un bol junto con el resto de ingredientes al gusto: la sal (aunque sea un pelín es recomendable porque si no será muy soso), la pimienta, el romero, el curry, el pimentón y el orégano. En la lista de ingredientes he añadido el colorante alimenticio por si queréis que la tempura adquiera un tono anaranjado. En mi caso, con el curry y el pimentón tuve color suficiente.
  • Removemos con un tenedor los ingredientes para que tengamos uniformidad.
  • Toca el turno de añadir la cerveza, no he puesto cantidad porque depende del tipo de harina y del líquido que esta admita. Iremos echando cerveza poco a poco y removiendo hasta conseguir una textura de pasta líquida (por poner un ejemplo debería de ser parecida la salsa de tomate que podemos comprar en el supermercado o a un helado derretido)
  • Si os pasáis de cerveza, no os agobies! poner un poquito más de harina. Y si os queda demasiado espesa, añadir más cerveza. Todo tiene solución!
  • Introducimos los aros en la tempura de uno en uno, para asegurarnos que quedan bien cubiertos.
  • El siguiente paso es coger un bol o un recipiente mayor que el anterior, colocar los hielos y agua en él, e introducir el bol con la tempura. De esta forma la mantendremos fría y conseguiremos que quede crujiente al freír.
  • La tempura podemos dejarla preparada de antes (unas horas sólo, mejor que días), cubierta con film y en la nevera para que se mantenga fría. Será cuando vayamos a utilizarla cuando introduciremos la cebolla (pero antes removerla un poco con un tenedor).
  • Ponemos abundante aceite a calentar en una sartén (si tenéis termómetro a unos 180º), es necesario que esté bien caliente para que la tempura encierre rápido a la cebolla y se quede crujiente por fuera y blanda por dentro.
  • Cuando tengamos el aceite listo, iremos introduciendo los aros uno a uno, intentaremos escurrir el excedente de tempura antes de ir a la sartén para que no saboreemos sólo tempura. La capa de tempura no debe ser excesiva ni tampoco escasa, debe cubrir todo el aro finamente.
  • Una vez estén dorados por ambos lados, sacamos con unas pinzas a un papel absorbente y listos para degustar. Comer recién hechos ya que fríos los aros pierden sabor y la tempura su crujiente.

 Sugerencias

  • Esta tempura se puede utilizar para cualquier tipo de verdura y también es totalmente válida para las anillas de calamar.
  • Si queréis darle un toque dulce, cambiar el curry por uno picante o el pimentón dulce por picante.
  • Si la idea de la cerveza no os convence, cambiarlo por agua bien fría y solucionado.
  • En mi caso, he propuesto cerveza de trigo porque tiene un sabor más fuerte y el objetivo es que la tempura tenga algo de sabor a cerveza. Si no os convence o no tenéis a mano una cerveza de este estilo, cambiarla por cualquiera que tengáis son mayor problema.

 Hasta la próxima!

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